La cena tiene un impacto directo sobre la calidad del sueño. Una comida copiosa, muy grasa o picante retrasa el inicio de la fase profunda del descanso, interfiriendo en los ritmos circadianos.

Pautas para una cena favorable al descanso

Para cenar de forma reparadora sin complicaciones en la cocina:

  • Prioriza vegetales cocinados (cremas, verduras al vapor, salteados suaves) que resultan más fáciles de digerir que las ensaladas muy crudas si eres sensible a los gases.
  • Elige proteínas magras como pescado blanco, tortilla o tofu, que no ralentizan el vaciamiento gástrico.
  • Cena al menos dos horas antes de acostarte para permitir que la digestión principal concluya antes de entrar en posición horizontal.