El entorno doméstico condiciona nuestras decisiones. Si la despensa está repleta de snacks ultraprocesados al alcance de la mano, resistirse cuando el estrés aprieta requiere un desgaste continuo de energía mental.
Reglas de oro en el supermercado
Aplica estas sencillas pautas antes de acudir a la compra:
- Nunca vayas con hambre: El cerebro hambriento prioriza de manera automática alimentos de densidad energética extrema y azúcares simples.
- Recorre el perímetro de la tienda: En la mayoría de establecimientos, el perímetro alberga los alimentos frescos (frutas, verduras, pescadería, carnicería, huevos), mientras que los pasillos centrales concentran los procesados empaquetados.
- Lleva una lista cerrada: Elaborada en función de los dos o tres platos base que planees cocinar durante la semana.