'No tengo tiempo' es la objeción más repetida en la sociedad contemporánea. Sin embargo, no hace falta disponer de bloques de dos horas libres para obtener adaptaciones fisiológicas significativas.
El concepto de los 'snacks de movimiento'
La investigación contemporánea demuestra que tres tandas de 10 minutos de caminata enérgica o ejercicios funcionales a lo largo del día aportan mejoras cardiovasculares comparables a una única sesión continua de 30 minutos:
- Diez minutos de paseo enérgico antes de entrar al trabajo.
- Diez minutos subiendo escaleras o caminando tras la comida principal.
- Diez minutos de movilidad articular y estiramientos antes de cenar.
Todos disponemos de periodos breves que habitualmente dedicamos a revisar redes sociales. Reconvertir uno de esos momentos en movimiento transforma la vitalidad de la jornada.