Cuidar la alimentación y la actividad debe sumar tranquilidad, vitalidad y disfrute a tu vida, nunca convertirse en una fuente constante de estrés, ansiedad o aislamiento social.
Indicadores de una relación sana con los hábitos
Sabes que estás en el camino del verdadero equilibrio cuando:
- Puedes disfrutar de una comida festiva con amigos sin contar mentalmente los ingredientes ni sentir necesidad de compensar al día siguiente.
- Si un día no puedes entrenar por cansancio o trabajo, descansas sin remordimientos y retomas tu rutina con normalidad al día siguiente.
- Eliges comer verduras porque te hacen sentir bien y ligero, no como una penitencia obligatoria.
- Valoras tu cuerpo por lo que te permite hacer, explorar y disfrutar, más allá de los cánones estéticos temporales.